Hombre con el pie derecho inflamado y con dolor de gota

Todo sobre la gota

La gota es una enfermedad crónica de las articulaciones causada por un exceso de ácido úrico en la sangre. Afecta principalmente a los hombres en torno a los 35 años y a las mujeres en la menopausia. Un ataque de gota es muy doloroso y suele empezar en el dedo gordo del pie.

Definición

La gota es una enfermedad causada por un aumento del ácido úrico en la sangre (conocido como hiperuricemia). El ácido úrico es un producto de desecho resultante de la descomposición de las purinas, que normalmente se evacua por la orina. Por encima de 60 mg/L, el organismo ya no es capaz de eliminarlo y el ácido úrico forma cristales que se depositan en las articulaciones y alrededor de ellas, provocando una reacción inflamatoria. La enfermedad afecta más a menudo a los hombres a partir de los 30 años, pero también a las mujeres después de la menopausia (entre 55 y 60 años de media). ¿Qué causa un ataque de gota? ¿Cómo se puede prevenir y aliviar esta enfermedad?

Medicamentos para la gota

Síntomas de un ataque de gota

La gota es un reumatismo que se desarrolla en ataques. Provoca un dolor repentino e intenso en una o varias articulaciones, que suele producirse por la noche. El simple contacto de las sábanas puede resultar insoportable, por ejemplo. La articulación aparece roja e hinchada; el dolor puede ir acompañado de fiebre y escalofríos. El dedo gordo del pie es el más frecuentemente afectado (en 70% de los primeros ataques de gota), pero también pueden verse afectados el tobillo, la muñeca, la mano, la rodilla o el codo.

Los ataques de gota, que duran varios días, se repiten cada pocas semanas o varios años. Suelen aumentar en frecuencia y duración a medida que avanza la enfermedad, así como el número de zonas afectadas. Al cabo de unos años, pueden aparecer pequeños nódulos indoloros (tofos) bajo la piel. En algunos casos, la gota también puede manifestarse como cálculos renales.

Causas

La gota está causada por un aumento del ácido úrico en la sangre, debido a un fallo de los riñones para eliminarlo. Los antecedentes familiares de gota, así como el sobrepeso o la hipertensión arterial, pueden favorecer la aparición de la enfermedad. Ciertos medicamentos también pueden dificultar la eliminación del ácido úrico por parte de los riñones. El consumo de alimentos ricos en proteínas animales, la cerveza, los licores fuertes y las bebidas azucaradas (refrescos, zumos de frutas) también provocan una mayor producción de ácido úrico. Así que el alcohol y la dieta son generalmente las causas de la gota.

Diagnóstico

El diagnóstico de la gota suele realizarse mediante el interrogatorio y el examen de la persona afectada. La presencia de factores de riesgo: sobrepeso, hipertensión arterial, antecedentes familiares de gota, etc. Cuando el paciente presenta ataques recurrentes típicos de las crisis de gota, con hiperuricemia, es razonable hacer un diagnóstico clínico. Además de los síntomas clínicos, un análisis de sangre y/o de ácido úrico (análisis de orina) suele confirmar el diagnóstico.

Ácido úrico: Definición, normas y dieta

El ácido úrico es un producto de desecho que normalmente elimina el organismo. Se produce por la descomposición de las células muertas y también por la digestión de ciertos alimentos. Un aumento de los niveles de ácido úrico en sangre puede provocar gota.

Además, el diagnóstico de gota puede confirmarse por la presencia de microcristales de ácido úrico en el líquido sinovial o un tofo (cristales de urato en las zonas subcutáneas). Entre los ataques, la Liga Europea contra el Reumatismo (Eular) afirma que la identificación de microcristales de ácido úrico en articulaciones asintomáticas puede ser diagnóstica. El paciente puede estar afectado tanto por la gota como por la artritis séptica. Eular recomienda que se realicen tinciones de Gram y cultivos aunque se identifiquen cristales de ácido. Lo contrario también es cierto (buscar cristales en la artritis inflamatoria).

Tratamiento en caso de ataque

En caso de ataque, se recomienda encarecidamente el reposo de la articulación afectada. La aplicación local de hielo y el uso de un remedio casero antiinflamatorio pueden aliviar el dolor. Un ataque agudo también puede tratarse con una punción articular o una inyección de corticoides.

Normalmente se prescribe un tratamiento farmacológico para reducir el nivel de ácido úrico en la sangre (como el alopurinol), pero es más seguro optar por un remedio natural, como propone 24go:

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¿Cuándo consultar?

Una articulación roja e hinchada siempre requiere atención médica. De hecho, si no se confirma el diagnóstico de gota, también puede ser un signo de una infección subcutánea o articular que debe tratarse con urgencia.